En los pasados meses hemos sido bombardeados con numerosas informaciones a través de los medios de comunicación, en relación a la necesidad de reformar el sistema de salud. Para la mayoría de la población, estas informaciones resultan preocupantes, ya que se tiene la percepción de que América tiene el sistema de salud más avanzado del mundo. Entonces nos preguntamos qué ha pasado que súbitamente la opinión pública está concentrada en reformar un sistema que pensábamos funcionaban eficientemente. Estados Unidos tiene sin duda la más sofisticada tecnología de salud, y sin embargo, cuando valoramos otros parámetros en nuestro sistema, nos damos cuenta, que es un sistema extremadamente costoso y que además en términos de rendimiento está por debajo de otros países industrializados. La salud que en la gran mayoría de las democracias, constitucionalmente es un derecho, donde el estado por lo tanto es responsable de la salud de los ciudadanos. Las acciones necesarias para mantener una población saludable se pueden dividir en dos grupos fundamentales, las acciones preventivas o de salud pública, y las acciones curativas, dentro de las cuales se encuentran los sistemas médicos y de control epidemiológico. La salud de un individuo, depende mucho del ambiente que lo rodea, de sus hábitos de vida, y de la accesibilidad al diagnóstico y tratamiento médico. En este sentido el estado procura para sus ciudadanos un ambiente adecuado tanto en la vivienda como en el lugar de trabajo. Los hábitos de vida depende mucho de la educación y de la información oportuna para reducir la probabilidad de que ocurran ciertas enfermedades. Donde muchos países se diferencian es en la forma como se implementa el acceso a los servicios médicos para curar, o mantener una calidad de vida aceptable y productiva. En algunos países, existe un servicio único de salud que brinda atención a la totalidad de los ciudadanos, los costos de estos sistemas salen de los impuestos que los mismos ciudadanos aportan, el estado actúa no sólo financiando los costos de salud sino también operando las organizaciones dispensado horas de salud: hospitales, clínicas y ancianatos. En estos casos se habla de medicina socializada. En otros países, el estado sólo actúa como entidad financiera y permite que el sector privado organice y opere los centro médico asistenciales, en estos casos el servicio de salud está al alcance de todos y el estado subsidia los costos de los ciudadanos pobres.
A este sistema se le denomina de pago centralizado, en ingles “Single Payor System” Un tercer grupo de países consta de un sector sólo predominantemente privado, donde el estado vela por la salud de los ancianos, mientras la salud de los niños y de los adultos productivos son responsabilidad de los individuos, tal es el caso de los Estados Unidos. En este esquema la población productiva joven y sana, contribuye con sus impuestos a pagar los gastos de salud de los ancianos y enfermos. Medicare y Medicaid, son los dos grandes programas de financiamiento de la salud que ofrece el gobierno en los EEUU. Muchos sectores que quieren la reforma, proponen que el programa Medicare que cubre a personas mayores de 65 años, se extienda a toda la población, creando un solo pagador de los costos (Single Payor System) que sería el gobierno, a través de un plan donde los ciudadanos pagarían sus gastos de salud en forma proporcional a sus ingresos.
Muy parecido al sistema británico y canadiense de la salud, donde cubren a la totalidad de los ciudadanos. Este planteamiento ha generado mucha resistencia por parte de los sectores conservadores y de las empresas aseguradoras privadas que desaparecerían y afectaría radicalmente los planes actuales que tengan los ciudadanos.
Las entidades prestadoras de salud continuarían siendo privadas con o sin fines de lucro, pero habría un solo pagador, es decir el gobierno que cubriría los gastos de todos las personas ciudadanos o residentes. El presidente Obama se sitúa en el centro, proponiendo un sistema de financiamiento mixto, por un lado las empresas aseguradoras con fines de lucro y por otro una empresa del estado (Opción Publica) que ofrezca planes más económicos de financiamiento de los costos de salud.
Este esquema promovería más competencia y no afectaría a aquellas personas conformes con sus seguros privados. Sistemas parecidos existen en Francia y Alemania. En el extremo más conservador, se busca que el sistema quede enteramente privado, sin opción publica, y que solo se limite a normalizar los excesos de las empresas de seguro, ampliando la base de personas aseguradas en forma obligatoria.
Esto no satisface a los sectores progresistas que insisten que de seguir como están las cosas, el sistema es insostenible y cada día más familias no podrán tener acceso a la atención médica.
En próximas entregas explicaré más en detalle los pro y los contra de cada uno de los programas que se están proponiendo actualmente en el congreso estimulados por el presidente Obama.
Dr. Jose Antonio Cisneros
